Punto de Vista: El Coraje

Mercedes Arbesú

Por: Mercedes Arbesú

Punto de Vista. Esta semana he terminado un libro que me atrapó desde el principio “el libro de mi destino” de la escritora iraní Parinoush Saniee. Cuenta la historia de una mujer nacida en una familia tradicional y su lucha por ser ella misma, por defender lo que ama y lo que quiere en una sociedad marcada por el machismo y la religión.
Me cautivó el libro que te adentra en la historia de Irán desde la revolución de 1979 hasta prácticamente nuestros días. Me cautivó por la agilidad a la hora de escribir pero sobre todo por cómo transmite los sentimientos de su protagonista, Masumeh, una joven a la que conocemos en el primer capítulo del libro con 15 años y dejamos al final de él con 53. Una vida marcada por el sufrimiento cuando su familia impide su matrimonio con el hombre al que ama y la obligan a casarse con otro.

He pensado mucho, cuando avanzaba en su lectura, en mujeres que conozco, en vidas ocultas que avanzan entre el sufrimiento y la amargura. Han venido a mi mente nombres concretos y con ellos historias de coraje y de lucha, de capacidad para sobrevivir y seguir adelante.

En una sociedad como es la malawiana marcada por el SIDA, no me cuesta pensar en mujeres que han tenido que afrontar la muerte de su marido, descubrir que ellas mismas están contagiadas y tener el valor de seguir adelante por sus hijos. Abuelas que han tenido que hacerse cargo de sus nietos huérfanos porque a sus padres también se los llevó el mal de la sangre, como se conocía al SIDA aquí.

Mujeres a las que no les ha importado descubrir su situación cuando se ha tratado de salvar a los suyos. Lo que digo no es pura retórica, las conozco por su nombre y sé lo que sufren, lo incierto que es su futuro pero también como sacan coraje de donde sea para seguir adelante.

Son un ejemplo de valentía, de lucha, de valor para no ceder en su día a día porque saben que muchos dependen de ellas. Mujeres que no se dan por vencidas porque no conocen el significado de esa palabra y a pesar de todo lo que pueda pasar ahí están, solas, enfrentando el presente y el futuro con decisión, sin dar lugar ni al desánimo ni a la cobardía.

Sobre mi mesita de noche otra historia “a long way gone” (“un largo camino”) escrita por Ishmael Beah  un ex niño soldado en Sierra Leona a quien la guerra le arrebató, cuando sólo tenía 13 años, familia, niñez pero sobre todo sueños. Sin ni siquiera haber leído una palabra del libro ya me ha atrapado.

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