Libertad de Prensa, tarea pendiente en Honduras

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Periodista Felix Antonio Molina, se recupera de un atentado ocurrido la tarde del lunes 2 de mayo en la capital Tegucigalpa.

Punto de Vista. Hoy  martes 3 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa, una oportunidad para reflexionar en qué condiciones se ejerce este derecho en el mundo y promover una cultura de defensa hacia los medios de comunicación y periodistas que con su independencia se convierten en la voz de la ciudadanía.

“La libertad de prensa es una garantía constitucional, fundamentada en la libertad de expresión, propia de sociedades con sistemas políticos democráticos de libertades plenas”.

Según la Unesco esta libertad está amenazada de muchas formas: censuras directas a través de leyes que no respetan los estándares internacionales, concentración de medios, violencia contra medios y periodistas, impunidad en los crímenes cometidos contra medios y periodistas, violencia digital,  auto-censura, entre otras.

Honduras, durante la última década ha sido señalada por las constantes violaciones que desde el Estado y grupos de poder se promuven hacia quienes ejercen este derecho, fundamental para el fortalecimiento de la Democracia. Es así que a pulso se ha ganado el segundo lugar en el mundo donde más se asesinan periodistas, solo superado por México.

Una enorme lista de asesinatos y atentados contra Periodistas, dueños y empleados de  medios de comunicación están sobre la mesa como una prueba irrefutable que en el país el derecho a la Libertad de Prensa ha sido ultrajado constantemente.

El último incidente se registró ayer en horas de la tarde. Félix Molina, reconocido periodista hondureño, opositor al gobierno, y promotor del derecho a la libertad de expresión  a través de las Radios Comunitarias, fue víctima de un atentado a su vida.

Sujetos desconocidos dispararon contra su cuerpo, hiriéndolo en dos ocasiones en sus piernas. Con mucha fortuna se encuentra fuera de peligro y se recupera en un hospital de la capital Tegucigalpa.

Félix corrió con suerte. Está vivo. En el lenguaje popular diríamos que “se salvó de milagro” o “aun no le tocaba”.  Sin embargo, el incidente puede ser comprendido como un mensaje de intimidación y censura. De llamarse al silencio. La pregunta en el aire es ¿De dónde viene ese mensaje? ¿Quién quiere silenciar a Félix?

Puede haber muchas respuestas, pistas que nos llevan por caminos donde circulan los dueños del “poder sin rostro” que ejercen dominio total en nuestra Honduras. Esos a quienes no toca la justicia porque son como fantasmas que se ocultan en la oscuridad o desvanecen con la brisa. Esos que manejan cómo títere al Sistema de Justicia. Esos que deciden que investigar y que dejar pasar.

Bajo esa lectura no es raro entender la forma irresponsable en que las autoridades calificaron el incidente contra Félix, como un acto de delincuencia común, aseveraciones que se vuelven comunes en crímenes pasados contra periodistas, lo que les permite evitar cualquier investigación y de manera inmediata cerrar el caso.

Vale la pena reflexionar entonces en qué condiciones se ejerce el derecho a la Libertad de Prensa en Honduras. Dicha reflexión podría dar como respuesta que los Periodistas y la población en general están en indefensión total, que es un peligro ser comunicador social en el país y que aquel que se salga de la “línea” pone en peligro su vida; aunque cierto, eso no debe ser un dardo paralizante.

El ambiente adverso y de niebla oscura debe contrarrestarse haciendo a un lado el silencio. Pese a las intimidaciones, la censura, los atentados y las amenazas, es cuando más debemos ejercer nuestros derechos, hacernos escuchar, crear opinión. Que nuestra voz sea ese viento de cambio que genere esperanza.

Es un reto que toda la ciudadanía debe asumir y donde la juventud debe ser punta de lanza, haciendo uso de los espacios públicos, de las tecnologías y ejerciendo el derecho a la libertad de información como libertad fundamental y como derecho humano.

Foto Principal: Lilian Caballero

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